¿Estamos observando un descenso de la civilidad en nuestros
lugares de trabajo? Sí. Y se nota más de lo que queremos admitir.
La pérdida de civilidad — esos pequeños comportamientos que rompen la confianza — está erosionando silenciosamente la
cultura organizacional y el clima laboral.
No son solo los confl ictos visibles. Son las microagresiones, las
omisiones, los silencios cómodos, la falta de empatía.